El día que perdí un cliente y la depresión que sentí

Mucho se habla de éxitos, mucho se habla de como hacer tal o cuál cosa con fórmulas ganadoras, creo que nadie en su sano juicio compraría:

«Libro que NO debe LEER, sino quiere tener los fracasos que relata»

Aquí es fácil y más para mí, empezar a enumerar una serie de paradojas derivadas de la frase anterior, citar a Edgar Allan Poe como referencia, pero me parece un recurso barato para mi disciplina de escritor, solo me interesó por un parpadeo y no me parece buena opción.

Un día perdí un cliente, bueno en realidad no lo perdí en un día fue durante meses poco a poco, no pretendo relatar la historia por la razón más elemental de lógica, sería mi versión personal y muy arbitraria ¡La culpa es de él! – podría decir- o Ambos tuvimos mucho que ver …. para tratar como mecanismo de defensa me tomo la libertad de retener la parte de mi falla en mi baúl de cosas personales.

¿Por qué se pierde un cliente? Me pregunta una voz interior, no será mejor decir eso Héctor – sugiere- respondo enojado casi de manera inmediata – ¡NO!, es mejor dar valor a quién se toma el tiempo de leerme.

Me tomo unos minutos, ordeno mis ideas, pero la voz en mi cabeza ya hizo su labor…

¿Por qué se pierde un cliente? Por lo mismo que se pierde una pareja, la familia, una relación, un amigo …

«Un cliente se pierde por ser distantes»

!Pero yo no tengo clientes! No qué este blog es para MBA … !ya me voy que fraude!, no veo nada de valor para mí … (¡pum! ¿Es la onomatopeya de un cerrado de puerta cuando lo haces enojado?)

«TODO el mundo tiene clientes: Mis empleados son mis clientes, mi secretaria es mi cliente, mi empresa es mi cliente, mi cliente es mi cliente»

Es necesario hablar con ellos, conocer sus ideas, sus gustos .. sabes querido blog … XD

Una persona no puede despreciar ser tratado como le gusta, una persona es un cliente, por lo tanto, ningún cliente puede despreciar ser tratado como le gusta

El día que perdí mi cliente … me sentí triste, fallé estrepitosamente me dije en mi debilidad a exagerar las cosas, me sentí mal por eso, no por perder dinero con el cliente, sino por fallar en mi primer principio: ¡FALLÉ EN AYUDARLE! – Le fallé a mi equipo de mi empresa, le fallé a sus familias de mi equipo … y de pronto cuando todo este caudal de emociones me llenó la cabeza y estaba a punto de explotar.

Recordé a Tim Ferris, benditos libros que haría sin ellos, son mi salvación definitivamente, el título es «La semana labora del 4 horas»

Me parece que los grandes coinciden que todo se trata de: NEGOCIOS y Tim Ferris no es la excepción y en este libro va más allá, busca la libertad financiera (me da mucha risa el término escribiré al respecto más adelante) y plenitud para uno mismo.

Uno de los grandes secretos es: Principio de Pareto y basados en este nos dice que el 80% de tus ingresos los deja el 20% de tus clientes

La verdad tuve que leerlo como 4 veces para entender (soy muy atolondrado), y explica como un mal cliente generalmente es del 20% que te quita tu 80% de tiempo y es el mismo porcentaje el que genera dificultades para la empresa … (imagina cuántas veces tuve que leer ese párrafo para entenderlo bien, sabía que era muy importante por ello hasta números hice para comprender)

Regresando a ese día que este cliente termino la relación con mi empresa, empecé a analizar las causas de manera fría, fueron muchos errores (solo haré y narraré lo que está de nuestro lado y no de nuestro cliente por tratar de ser justos)

  • No estuvimos cerca del cliente nunca
  • Su proceso interno no lo conocimos a fondo
  • Su objetivo de negocio no era claro para ellos mismos, pero no hicimos ningún esfuerzo para ayudarles
  • Solo vimos presente continuo
  • No alineamos su disparidad geográfica con herramientas
  • La comunicación asesinó la relación, bueno la falta de la misma
  • Logramos ser amigos de hecho y son muy profesionales, pero como una relación que se vuelve distante, ni siquiera tienes interés en pelear, sabes bien que no hay nada personal en el evento
  • Nuestra gestión ante el cambio interno ni formó parte de nuestra política

Pero como dicen:

“Tus clientes más descontentos son tu mayor fuente de aprendizaje – Bill Gates”

¡Ah por cierto!, si no eres optimista en esto de ser líder o director general, o director de algo créeme cuando te digo que debes empezar a buscar en tu interior que si te puede hacer OPTIMISTA.

Al ser optimista, muchos días malos se vuelven en aprendizajes y son los mas importantes en tu carrera aunque duelen mucho pero son necesarios.

Nuestro cliente se fue, aprendimos mucho de que hacer y que no hacer, nos quedaron lecciones muy importantes al respecto y nos seguirá en nuestro día a día.

Cuando deje de sentir lástima por mí mismo, buscando el ser optimista claro está, recordé lo que he leído en mi mi propio MBA y agradezco haber tomado esta decisión.

El 20% de nuestros ingresos … vienen del otro 80% de nuestros clientes, con los que sí hemos hecho bien las cosas, al parecer tenemos !la fórmula ganadora!